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Testigos ebrios recuerdan más de lo que se pensaba

Malin Hildebrand Karlén, profesora de psicología de la Universidad de Gotemburgo de Suecia, y sus colegas reclutaron a 136 personas y les dieron a la mitad vodka mezclado con jugo de naranja, la otra mitad solo bebían jugo. En 15 minutos, las mujeres en el grupo de alcohol consumieron 0.75 gramos de alcohol por kilogramo de peso corporal, y los hombres bebieron 0.8 gramos (lo que equivale a 3.75 copas de vino para una mujer de 70 kilogramos o cuatro copas para un hombre del mismo peso). Luego, todos los participantes vieron una película corta que mostraba un altercado verbal y físico entre un hombre y una mujer. Después, los investigadores pidieron a la mitad de las personas de cada grupo que hablaran libremente de lo que recordaran de la película. Los participantes restantes fueron enviados a casa y entrevistados una semana después. 

Los investigadores descubrieron que tanto las personas embriagadas como las sobrias que fueron entrevistadas de inmediato demostraron un mejor recuerdo de los eventos de la película que sus homólogos borrachos o sobrios que fueron interrogados una semana después. El efecto se mantuvo incluso para personas con concentraciones de alcohol en sangre de 0.08 o más: el límite legal para conducir en la mayoría de los EE.UU. Los niveles de intoxicación variaron porque cada persona metaboliza el alcohol a diferentes velocidades. Los resultados sugieren que los testigos intoxicados deben ser entrevistados de forma inmediata y no esperar a que pasen los efectos del alcohol, según el estudio, que se publicó en línea en octubre pasado en Psychology, Crime & Law.

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